Abanderado y solidario – 29 de abril 2016

Hoy abrimos la ventana en Le doy mi palabra. Hoy necesito respirar aire puro. Hace varios días que vengo denunciando la basura de la megacorrupción de estado y de los que se robaron todo, pero sobre todo, la ilusión de los más pobres de los pobres.
Pero hoy me resisto. Me siento intoxicado, con tanta barbarie y tan poca civilización. Hoy quiero mirar hacia adelante para ver una Argentina distinta que crece en silencio. Hoy quiero compartir con ustedes la historia de un joven que nos hace recuperar la esperanza. Hoy me gustaría recordar que no todo está perdido. Que hay futuro y hay equipo. Que la inmensa mayoría de los jóvenes no son corruptos ni aman las drogas. Que muchos están haciendo escuela.
Le quiero hablar de Tomás Montemerlo. Tiene apenas 28 años pero ya es un héroe social al que los argentinos le debemos mucho. Un ejemplo, un espejo para que todos podamos mirarnos. Hoy es el líder de una ONG maravillosa con nombre maravilloso que se llama “Voy con vos”. Es el ganador del premio “Abanderados de la Argentina Solidaria” y bien ganado que lo tiene. Escuche esta historia y le prometo que después de respirar tanta porquería que contamina el alma va a volver a creer y a tener confianza en nuestra gente.
Tomás nunca pasó privaciones. Viene de una familia de profesionales del derecho y estudió en el colegio Champagnat. Tenía 16 o 17 años, era un pibe de esos que están más en edad de ir a jugar al fútbol y a bailar, o a jugar a la play, pero con otros chicos fue a misionar al Chaco. Cuando llegaron en el micro a Tres Isletas, en el corazón más humilde de la provincia, el corazón de Tomás empezó a latir de otra manera. Sintió el llamado de la solidaridad. Ese maravilloso sentimiento que nos lleva a hacer el bien sin mirar a quien, de dar una mano al que lo necesita. A dar hasta que duela, como decía la madre Teresa.
El paisaje del Lote 20 es similar al resto de la geografía de la pobreza. Calles de tierra, casas de adobe, bicicletas que gambetean perros, mucho mate y poca comida y todo por hacerse. Tomás siempre supo que no hay mejor manera de ayudar a construir un futuro que la educación. Es el gran motor de la igualdad de oportunidades y de la libertad. El que estudia puede elegir y dejar de ser esclavo o cautivo de cualquiera. Allí los chicos, con mucho esfuerzo llegaban a terminar el séptimo grado y listo. Seguían trabajando con sus padres en las cosechas, en changas de todo tipo porque lo único que sobra son las privaciones y las carencias. Comer todos los días es un desafío. Muchos chicos no conocen lo que es un inodoro y ni que hablar de internet. Muchos no podían seguir estudiando en el colegio secundario a pesar de que ese era su sueño, su humilde utopía. A partir de ese momento, ese pasó a ser el sueño de Tomás y de sus compañeros de Voy con vos. Mover cielo y tierra, buscar padrinos, multiplicar becas, todo lo que hiciera falta para que muchos pibes pudieran acceder al secundario. Les costó sangre, sudor y lágrimas. Con mucho esfuerzo ayudaron a fortalecer la escuela secundaria rural Nro 829 “Don Sixto Sena”. Las distancias económicas y de kilómetros son tan grandes que si no hay una escuela más o menos cerca, el ciclo educativo terminaba en el primario.
El primer año, Tomás se quedó una semana. Después empezó a ir tres o cuatro veces al año al Chaco durante los fines de semana. Estaba estudiando en la facultad. Cuando se recibió de licenciado en administración y empezó a trabajar en una empresa mediana de vitivinicultura ya pudo organizar mejor los tiempos y con otro grupo de jóvenes extraordinarios como él pusieron manos a la obra, se arremangaron, se pusieron las pilas, como dicen ellos y decidieron para toda su vida amar a sus prójimos como a ellos mismos.
Voy con vos, con Tomás a la cabeza hizo milagros bien concretos. Con las mejores armas combatieron las peores plagas. Construyeron bibliotecas, talleres de carpintería y otros oficios para sembrar la dignidad del trabajo, huertas donde cosechan sus propias verduras, criadero de pollos, consultorios para combatir el hambre y la desnutrición, teatro de títeres, guitarreada y una energía especial para apoyar y contener a las argentinas más necesarias que son las maestras rurales. ¿Se acuerda de la canción? Millones de argentinitos frente al misterio del pizarrón.
En ese mundo chaqueño de las necesidades básicas insatisfechas se metió hasta el cuello Tomás y sus compañeros. El mensaje es claro: voy con vos. Estoy a tu lado. Te acompaño para que juntos atravesemos el desierto de las dificultades. Hoy hacen una fiesta cada vez que un chico termina el secundario. Es como si salvaran una vida. O le dieran otro sentido. O le abrieran las puertas de la libertad para que ese chico vuele con sus propias alas hacia donde quiera.
Tomás Montemerlo podría vivir en el medio del consumo y la diversión de cualquier chico de un hogar de buena posición económica. Pero se fue metiendo tanto en el alma de los chicos chaqueños y ellos se fueron metiendo tanto en sus zapatos que tomó la decisión de irse a vivir a Tres Isletas. ¿Se da cuenta lo que le digo? La vida lo hizo nacer en una cuna donde nunca le faltó nada. Pero su vocación de servicio, su compromiso con sus hermanos más pobres, lo llevó a mudarse para compartir con ellos hasta el suelo que pisan y el cielo que miran. Tomás demuestra que no todos los jóvenes son como los hijos de Lázaro Báez que solo tienen tiempo para contar dólares y euros y andar a 200 kilómetros por hora en un AUDI robado a las urgencias de los compatriotas más débiles. Tomás demuestra que se puede encontrar la felicidad en la construcción colectiva de una sociedad mejor y en la educación y no en un pastilla de éxtasis.
Tomás puso su vida al servicio de la reparación de los agujeros negros sociales. Cicatriza ilusiones rotas, cierra heridas. Le pone el cuerpo a la lucha por la inclusión que es la lucha por una Argentina mejor.
Santo Tomás de Aquino es el patrono de todos los centros de estudios católicos. “Voy con vos”, no tiene pertenencia político partidaria ni religiosa, pero Tomás Montemerlo es un constructor de ciudadanía e integración.
Tomás es el orgullo de su padre, Miguel. Los Montemerlo cuando se juntan celebran la vida y la solidaridad en estado puro. Esa es la felicidad. O algo muy parecido. Tomas es un abanderado de la Argentina que viene. Es el estandarte de lo mejor de nosotros.

El robo del siglo – 28 de abril 2016

Le pido ayuda, señor oyente. Le pido ayuda querida oyente. Los Kirchner me han dejado sin palabras. Es de dimensiones tan galácticas la megacorrupción de estado de Néstor, Cristina, Máximo y sus cómplices que ya no sé cómo definirlas.
Por eso le pido sinceramente que se comunique por teléfono y me dé una mano con los adjetivos o con los conceptos. A esta altura necesito asistencia de ustedes.
¿Cómo podría definir de la manera más precisa posible el aparato más formidable que se haya gestado en la historia argentina al servicio del enriquecimiento sideral e ilícito de un grupo de saqueadores? El cártel de los pingüinos. Los patrones del mal de Santa Cruz. El FPV, el Frente para la Valija. Le juro que no exagero un centímetro. Las últimas imágenes e informaciones que está vomitando la realidad son de un nivel de inmoralidad rayana con la locura. Insisto con algo que ya dije: la palabra corrupción, estafa, choreo, pistoleros, malandras, les queda chica. Esas palabras no alcanzan a definir lo que ha ocurrido en este país. Creo que hay que ir por el lado de la enfermedad. De la bulimia por el poder y el dinero. Del síndrome del barril sin fondo. Kirchner y asociados fue una empresa que no tuvo límites ni escrúpulos ni estómago. Se robaron lo que nadie había robado en toda la historia. La mente humana tiene que hacer un esfuerzo para tomar dimensión.
Solo Lázaro Báez y solo en blanco y a su nombre, le robó a los argentinos en estancias, el territorio que corresponde a más de 25 veces la Ciudad de Buenos Aires. ¿Se da cuenta que no entra en la cabeza? Imagínese la Capital. Todos los barrios, lo edificios, los estadios, los parques, toda la Capital multiplicada por lo menos por 25 veces. Eso es apenas una parte de lo que el cartel de los Pinguinos nos afanaron. Le repito: necesito ayuda suya con los adjetivos o los conceptos.¿ Usted señor oyente como llamaría a semejante choreo? ¿Cómo lo definiría para que quede en los libros de historia? La flota de 900 autos al estilo narco de Pablo Escobar Gaviria es la más grande que cualquier empresa tiene en Argentina. ¿Escuchó bien? No hay una empresa de taxis ni de transportes ni constructora o de camiones que tenga una flota de 900 vehículos. Encima, muchos de ellos son autos lujosos de alta gama que algunos cuestan 200 mil dólares. En general, como en toda casa, los hijos varones juegan con autitos. Acá Martín y Leandro jugaban con un Audi y un Porsche, entre muchas otras joyitas de la tecnología. A su hermana Melina, ayer le descubrieron un bolso con 90 mil dólares con restos de tierra como si recién hubieran sido desenterrados. Tal vez tenía la piba tenía ese cambio chico para ir a la manicura y la peluquería. Hay más de 150 propiedades. Hay bolsos con las fajas bancarias de los billetes pero sin los billetes. A esta altura necesitamos una auditoría internacional porque estamos ante un record Guinnes. Nadie como Lázaro se enriqueció tanto en tan poco tiempo. Ni Rockefeller. Lázaro a esta altura está preso y asustado porque ahora van por sus hijos. Haría bien en confirmar toda la verdad que todos ya sabemos. Que él fue un empleado de Néstor y que todo lo que tiene se lo robó al pueblo argentino. No encuentro una comparación histórica que sea igual o sea similar a esta gigante estructura de ilegalidad. Hay un nivel de concentración del delito que nuclea a un par de familias y sus empleados. Los Báez y los Kirchner. Sus hijos, sus contadores, sus abogados y varios partícipes necesarios para filmar esta película de terror que podríamos llamar tranquilamente: “El robo del siglo”.
Por eso está provincia inmensa está siendo allanada y rastrillada por fuerzas de seguridad de todos los colores y por perros que olfatean dinero. Fue necesario un ejército de hombres de la justicia y la ley encabezados por un fiscal y hasta maquinas retro excavadoras para remover el terreno y buscar el tesoro enterrado de los Kirchner. Allanaron la Municipalidad. Las oficinas, la casa de los hijos y están buscando papeles sobre el Mausoleo faraónico en donde descansan sin paz los restos de Néstor. Parece que hasta la tumba es un monumento a la corrupción. Hubo lógica de usurero en todos lados. Actitud implacable y excitación por las cajas fuertes. Y eso recién empieza. Porque está el campo de Uruguay que costó 14 millones de dólares. Y las cuentas en Suiza y en los paraísos fiscales. Por eso le digo que es necesario buscar nuevas palabras. Apelar a la máxima imaginación para definir esta voracidad desmesurada típica de una mafia patológica.
Y la lista de los que vieron robar a sus jefes y sintieron que ellos también tenían que hacer lo mismo es larguísima: Amado Boudou, Ricardo Jaime, Aníbal Fernández, Julio de Vido, Cristóbal, Milagro Sala, Hebe y los Schocklender, Sergio Szpolsky y siguen las firmas.
Pusieron todo el aparato del estado al servicio de su enriquecimiento. Robo para la corona quedó hecho un poroto. Carlos Menem, un bebé de pecho. Fue delincuencia monárquica y por eso ahora todos los caminos conducen a la reina Cristina que nos aturde con su silencio.
La ex presidenta a esta altura no puede decir que todo este planeta de estafadores es un invento de los medios o una conspiración del imperialismo y las corporaciones. Los intelectuales y artistas a partir de ahora no son leales a una idea y una convicción. A partir de ahora el que se niegue a ver la realidad pasará a ser un cómplice ideológico siempre y cuando no se hayan llevado su valijita de dinero a la casa como ocurrió en varios casos. ¿O alguien cree a esta altura que los Diego Gvirtz, los Luis D’Elía o los Víctor Hugo Morales lo hicieron por amor al arte?
En mi último libro “Juicio y Castigo” resumo estos diez años de meterle la mano en el bolsillo a los argentinos más necesitados. De piratearle sus sueños y también sus casas y sus puentes y sus autopistas o sus cloacas que finalmente no se hicieron. Hicieron bóvedas, escondites entre las paredes, cajas ocultas en verdaderos bunkers que parecen refugios anti bombardeos.
Por eso les pido a los oyentes que llamen por teléfono y me ayuden a calificar lo incalificable.
Por eso pido juicio, castigo y condena a los culpables de este escándalo inconmensurable casi de ciencia ficción donde el dinero se pesa, se entierra o se evapora. Es un reclamo democrático y republicano. Pedimos que actúe la justicia y las instituciones. Que todo se haga de acuerdo a la ley pero que se haga. Que paguen por lo que hicieron.
Que no vuelvan pero que devuelvan hasta el último peso.
En los tribunales dicen que falta poco para que el juez Claudio Bonadío procese a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner. Otros especulan que tampoco pasará demasiado tiempo hasta que ella misma sea encarcelada. Otros creen que eso es imposible, por lo menos por ahora. Pero más allá del juicio, castigo y condena de la justicia, está el juicio, castigo y condena de la historia y del pueblo. De esa condena no se salva ni Dios. De esa no se salva ni Cristina que no volverá pero será millones. De Dólares. Y de euros.

Sofía Gala ama la droga – 27 de abril 2016

Siento una mezcla de indignación y lástima por Sofía Gala. ¿Escuchó usted lo que dijo la hija de Moria Casán? Aunque parezca mentira o una broma macabra pude certificar que Sofía Gala dijo textualmente: “Amo las drogas, me encantan y las defiendo a muerte”. Dan ganas de hacerle una denuncia por apología del consumo de droga. En estos momentos tan delicados donde hay miles y miles de padres y madres asustados y preocupados por sus hijos, Sofía Gala le tira un cascote a la educación y la cultura y dice muy suelta de cuerpo: “Amo las drogas, me encantan y las defiendo a muerte”. ¿Se da cuenta del nivel de irresponsabilidad? Hace pocos días 5 chicos se inmolaron en el altar de esas malditas drogas. Desde ese momento todas las familias están tratando de ayudar a sus hijos para que no consuman ese veneno y para que lo abandonen los que ya cayeron en esa trampa mortal. Porque otra vez lo quiero decir con todas las letras: no hay droga buena porque no hay muerte buena y la droga mata. Todas las drogas son absolutamente nocivas y dañinas. Todas las drogas te queman la cabeza y las neuronas. Una persona que tiene acceso a los medios y es entrevistada por televisión no puede decir semejante hijoputez. Debería pensar un segundo aunque sea en esos padres que dejan la vida en la rehabilitación para sacar de ese infierno a sus hijos. Lloran y sufren todos los días. Se sienten culpables. Se preguntan que hicieron para merecer eso. Hay pocos castigos en la vida tan terribles como que un hijo sea drogadicto. Esta presunta celebridad de Sofia Gala debería pensar aunque sea en algún momento de lucidez si es que lo tiene, en el Padre Pepe que le pone el cuerpo todos los días al combate contra el Paco que liquida a los pibes más pobres de las villas. En 6 meses le destruye las neuronas y los convierte en espectros humanos. Como me gustaría que Sofía Gala se arrepienta y para pagar por el disparate que dijo vaya a trabajar un par de semanas aunque sea con el padre Pepe. Siempre me ha contado lo mucho que le cuesta establecer la línea divisoria entre lo que está bien y lo que está mal. Son pibes con hambre y sin futuro y al padre coraje le significa un gran esfuerzo, un gasto de energía tremendo convencer a uno de esos chicos que la droga mata y que drogarse está mal. Y resulta que ahora viene una minita que se cree progresista y cool y dice “Yo amo las drogas, me encantan y las defiendo a muerte”.
La verdad, me revuelve el estómago esta chica que seguramente se cree una transgresora cultural y muy piola y acusa de caretas o hipócritas a los que estamos a muerte contra la muerte. Analicemos el principal concepto de Sofía: “Amo las drogas”. ¿Qué es eso? ¿Se ama una pastilla, una jeringa, un polvillo miserable que entra por la nariz? ¿Ese es el objeto de amor? Siempre pensé que se ama a los hijos, a la pareja, a los padres, a la naturaleza, a la libertad, a la vida. Pero nunca a la muerte. Un intelectual muy conocedor del tema dijo: “la adicción es una respuesta monstruosa a una carencia monstruosa”.
Es muy triste y da mucha pena escuchar a Sofía Gala. Sobre todo porque miente y se miente a sí misma. No sabemos con qué objetivo. ¿Necesita figurar? ¿Jugar a la revolucionaria? ¿Hacerse la vanguardista de pacotilla? ¿Darle prensa a un trabajo que no convoca a nadie en el teatro? Y digo que miente porque en otro momento de su vida, Sofía Gala confesó que estuvo muy complicada por sus adicciones. El 17 de junio de 2015 en Intrusos, Sofía reconoció que cuando le entregaba su hija al padre “hacía cualquier cosa, no atendía el teléfono”. Dijo que contaba eso porque hacía un año que estaba en rehabilitación. Fueron tiempos terribles para Sofía y la relación con Moria, su madre. Trabajaban juntas en un programa llamado “Malas Muchachas”. Un día Moria explotó porque su hija demoró tres horas la grabación y ella se tenía que ir a trabajar al teatro. No es un invento mío. Cualquiera lo puede buscar en youtube. Las cosas que dice Moria de su hija son de terror. Pide que la echen del trabajo, que se vaya del estudio. La acusa de tener el remise en la puerta y no contestar los llamados telefónicos. Delante de las cámaras y de todos sus compañeros la madre le dice a la hija que está “harta de mantener gente, de que la usen como una tarjeta Banelco, de que aspire mi fama y viva de mí”. La madre insiste y habla del esposo de Sofía, es decir del padre de sus dos nietos y dice: “Con el maridito forman un combo de ineptos”. Y finalmente revela algo terrible de la intimidad de su hija: “Durante muchos años tuvo ataques de pánico”. Sofía, la que ahora dice que ama las drogas, que le encantan y que las defiende a muerte, se levanta de la silla llorando desconsolada, humillada por su propia padre, con cara de dormida y le grita: “ Vieja loca, no vas a ver nunca más a tu nieta”.
El cierre de esa escena tenebrosa es Moria diciendo “no hay nada peor que trabajar con los hijos”.
¿Qué me dice? Yo primero le quiero refutar esa idea equivocada: Moria, no hay nada mejor que trabajar con los hijos. Es una bendición de la vida.
Recuerdo esto que fue público para demostrar el daño que hacen las drogas. La forma en que destruye el cerebro de los que coquetean con el suicidio y el estallido que produce en las familias.
Creo que los que tenemos un micrófono o pantalla debemos tenemos más responsabilidad en estos temas que los ciudadanos anónimos. Ruego que esta columna se escuche mucho más que la voz de Sofía Gala. Para que muchos chicos no se sientan tentados por el demonio que ella dice amar y defender a muerte. Sofía tiene dos hijos y supongo que no le gustaría que pasen por lo mismo que pasó ella. Me imagino que los ama y que los quiere proteger de los daños neuronales, renales, cardiovasculares, de las convulsiones y las muertes que la droga produce. Hay 5 familias que están llorando y todavía no terminaron de hacer el duelo por sus hijos muertos en Costa Salguero. Solo el año pasado y solo en el Hospital Fernández murieron 82 personas por culpa de su adicción a las drogas. No estamos hablando de cuestiones frívolas. No se puede dejar pasar como si nada lo que esta chica dijo. Nadie puede amar a la muerte, nadie puede amar a la droga porque la droga mata. Y si alguien se denigra tanto a sí misma como para decir que ama a la droga que lo haga en forma privada, que no haga propaganda de su vacío existencial y de su enfermedad porque puede perjudicar a otros que están en situaciones críticas. Nadie puede obligar a alguien a que no se suicide. Pero no se puede permitir que incite al suicidio a los demás.