Milani preso – 17 de febrero 2017

El general César Milani, el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini y el socio de Guillermo Moreno fue detenido en La Rioja. El juez federal Daniel Herrera Piedrabuena lo mandó a la cárcel inmediatamente después de que se negara a prestar declaración indagatoria y de haber dormido en un hotel de 5 estrellas. Hubo emoción y alegría entre los que pedían verdad, juicio, castigo y condena. Graciela, la hermana del soldado desaparecido Agapito Ledo dijo que esto era “una luz de esperanza”.
Milani está preso porque el magistrado considera que el militar formó parte de los grupos de tareas del terrorismo de estado que secuestraron a un padre y a su hijo, llamados Pedro y Ramón Olivera y además por la detención ilegal de Verónica Matta. Pero esta no es la única mala noticia para Milani. También está procesado por enriquecimiento ilícito.
El juez Daniel Rafecas, en un escrito de más de 500 páginas, precisó que el militar no puede justificar el origen del dinero que utilizó para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en el barrio de La Horqueta.
Estas noticias son presentes griegos para Cristina que pasado mañana cumple 63 años. Son una granada al corazón del relato cristinista cuyas esquirlas explican la relación de quien fuera el máximo espía uniformado con la dictadura y varios personajes tenebrosos del terrorismo de estado.
El juez Rafecas también embargó a Milani por 5 millones de pesos. Se trata de un magistrado que le hizo varios favores importantes al gobierno anterior y por eso está en la mira en el Consejo de la Magistratura.
Milani hizo dibujos contables tan truchos que hacen dudar hasta de su capacidad profesional en el mundo de la inteligencia y el espionaje. Todas las mentiras que utilizó para justificar su patrimonio fueron fácilmente descubiertas.
Para empezar simuló de una manera grosera un préstamo de 200 mil dólares que le hizo su gran amigo, el capitán retirado Eduardo Enrique Barreiro.
Que Milani se enriqueció en forma ilícita no tengo dudas. Parece que la justicia tampoco. Pero yo quiero poner el foco en otro lado. Porque Milani fue elevado a la categoría de general nacional y popular, casi un libertador bolivariano y chavista por parte de Cristina. Lo defendieron como si se tratara de San Martin frente a rigurosas acusaciones tanto del periodismo independiente como de algunos organismos de derechos humanos.
Y digo algunos organismos de derechos humanos porque otros como el que encabeza Hebe de Bonafini también sobreactuaron y compraron ese buzón negro creyendo que era rojo. La presidenta de las Madres de Plaza de Mayo se cansó de elogiarlo y le dedicó la tapa a una entrevista que le hizo para la revista de la agrupación. Así como en su momento endiosó a Sergio Schocklender pese a las advertencias de la gente que la quería, Bonafini se abrazó a Milani como si fuera un Hugo Chávez criollo. Y no quiso escuchar nada ni a nadie.
Ni siquiera a Marcela Brizuela de Ledo, la madre de plaza de mayo de la Rioja que acusaba a Milani de la desaparición de su hijo, el soldado Agapito Ledo.
Pero para Hebe, todo era una operación de Clarín. Su fanatismo la lleva una y otra vez a negar lo evidente. Que Néstor y Cristina fueron grandes corruptos, que Sergio Schocklender hizo sus negociados y que Milani fue un violador de los derechos humanos y un ladrón.
El conscripto Ledo era asistente personal de Milani en Tucumán. Un día desapareció y nunca más se su supo nada. Milani firmó un certificado de que Ledo había desertado. Los compañeros de Ledo lo desmintieron terminantemente. Hay una investigación en Tucumán que Milani viene gambeteando y postergando con chicanas legales. Pero pronto tendrá que ir a declarar. ¿Lo llevarán esposado a Tucumán? Quien era su superior, Eduardo Sanguinetti, un sanguinario capitán está preso desde hace casi 4 años por este y otros casos.
Tiempo atrás, un ex diputado tucumano presentó pruebas de las extrañas muerte de 3 soldados más en situaciones similares.
Como si esto fuera poco, Milani apareció en el Nunca Más riojano en operativos de secuestros a los Olivera y otros por los que ahora está entre rejas.
Lo más triste es que Bonafini dijo que todo era un invento de Lanata para ensuciar a Cristina.
Pero hay otras cosas igualmente graves.
El capitán Eduardo Enrique Barreiro también fue procesado y embargado por ser partícipe necesario de la estafa de Milani. Fue su cómplice porque jamás le prestó los 200 mil dólares que, según ellos, era para comprar la casona de La Horqueta. Fue todo una mentira. Pero eso demuestra la gran amistad de Barreiro con el general emancipador de Milani. ¿Quién es Barreiro? Está preso porque fue condenado dos veces a prisión perpetua por graves violaciones a los derechos humanos. El ex integrante del Batallón 601 de Comunicaciones de City Bell y otros integrantes de un grupo de tareas asesinaron a un matrimonio y secuestraron a sus tres hijos. La nena más grande de 12 años fue torturada durante 3 meses en el Regimiento de La Tablada y luego en el campo de concentración El Vesubio.
Este criminal de estado es uno de los mejores amigos del “progresista” Milani. ¿Raro no? Pero esto no es todo. Milani fingió que Barreiro le prestó 200 mil dólares pero además truchó un documento para hacer aparecer como que le había vendido su departamento de la calle Moldes. ¿A quién le compró esa propiedad el general libertario Milani? A otro amigo que conoció en La Rioja, el comodoro Luis Fernando Estrella, un verdadero fascista en todo el sentido de la palabra fascista. Fue condenado por haberse levantado en armas contra la democracia en tres ocasiones. Un golpista de alma. Hecho y derecho. Hecho y ultraderecho, mejor dicho. Dos veces contra Isabel Perón, en una como jefe del estado mayor del brigadier Jesus Capellini en lo que fue el primer paso del golpe de Videla. Y otra vez acompañando a los carapintadas de Seineldín. Estrella, fanático de la Falange de Fe fue amigo del nazi criollo Ramón Camps y conoció a Milani cuando era el jefe de la base aérea de Chamical en La Rioja. A él le compró el departamento de la calle Moldes que luego dice que vendió pero no vendió a Barreiro. Todos criminales de lesa humanidad.
Y hay algo para seguir investigando: Su gran amistad con el coronel Marcelo Oscar Granitto, quien atentó contra la democracia en el levantamiento de Seineldín y se auto proclamaba como una suerte de justiciero para terminar con todo vestigio de marxismo en la Argentina. Un energúmeno que calificaba de esa manera a periodistas democráticos, a La Coordinadora del radicalismo o al peronismo renovador de entonces.
Ya son demasiados los amigos del general César Milani que en su momento hubieran matado sin problemas a Cristina y a Hebe de Bonafini.
No puedo decir lo mismo de su actual socio comercial, Guillermo Moreno. En aquellos tiempos militaba en la derecha dura del peronismo enfrentada a los Montoneros. Por lo tanto aquel Moreno y aquel Milani tenían el mismo enemigo. Hoy tienen un par de negocios para comercializar salchichas y Moreno empuja a Milani para que sea candidato del peronismo. Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos.
El teniente general don Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, un comando en inteligencia, hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista. A pesar de sus amigas Cristina y Hebe que no saben no contestan y miran para otro lado.

Fariña en peligro – 16 de febrero 2017

Hay que cuidar a Leonardo Fariña. Si apareciera muerto este delincuente arrepentido que funciona como testigo protegido sería casi tan grave como la muerte del fiscal Alberto Nisman.
El ministro de Justicia, Germán Garavano, de quien depende la custodia y el cuidado de Fariña, debe ser muy consciente de esto. Fariña es un ser despreciable pero la democracia argentina y la justicia lo necesitan vivo para que siga prendiendo el ventilador y denunciando los hechos de corrupción de estado que vincularon mafiosamente a las familia Báez y Kirchner. Sería un terremoto institucional si Leo Fariña fuera asesinado. Lo digo porque su auto y su custodia fueron el eje de un episodio sumamente sospechoso. Fariña estaba comienzo una pizza con un amigo en un departamento de Parque Chacabuco y de pronto se produjo una lluvia de balas. Algunos dicen que hubo 30 disparos y otras fuentes aseguran que fueron 100 detonaciones. Fue un enfrentamiento entre los agentes de seguridad especiales que deben mantener vivito y coleando a Fariña y un grupo comando que, al parecer, en principio, quiso robar el auto de Fariña. Pero todo es muy confuso. Es raro que para robar un auto al boleo haya tantos atacantes. Incluso algunos vecinos dicen que había varias motos de apoyo. Es insólito que se prendan en un toma y daca de balas pese a que los atacantes comprueban que hay fuerzas de seguridad expertas del otro lado. Y del otro lado estaba el grupo Albatros, una formación de elite de la Prefectura Naval Argentina. Tanto fue así que no de los delincuentes fue abatido en plena calle Zuviría. Uno de los prefectos fue herido levemente y por suerte ya fue dado de alta.
Va a ser muy importante conocer la identidad del atacante muerto. Porque eso nos puede dar un indicio de si fue un robo común, de los cientos que asolan esta sociedad, o fue un intento de asesinar o de intimidar a Leonardo Fariña que ya padeció otros episodios extraños. Un tiroteo sobre su auto estacionado. Un grito de alguien que pasaba que les gritó “cuida bien a Fariña”.
Hay que cuidarlo como oro. Porque para la investigación de la megacorrupcion kirchnerista vale oro. Es el primer testigo arrepentido de la democracia que declara en la causa más importante de lavado de la historia argentina. Y hay que decir que todos los datos que aportó se fueron confirmando rigurosamente. Es decir que ahora no miente. Lo que pasa es que quiere que le bajen la pena. Ese es el objetivo de haberse arrepentido. Confiesa que participó de la banda delictiva pero aporta datos para esclarecer los hechos a cambio de una reducción de la pena.
Fariña ya estuvo preso, y la pasó muy mal. Probó dos años la amarga medicina de estar en los pabellones con todo tipo de pistoleros y malandras que lo miraban con un odio particular. Es que Fariña para los presos comunes en un nenito muy especial. Contador público, pintón con su barba rala y su colita en el pelo, un tipo lo que se dice cool. Si a esto le sumamos que estuvo casado con la voluptuosa modelo Karina Jelinek y tuvo una boda digna de un jeque árabe, son suficientes motivos para que los internos lo miren como una mezcla de envidia y sapo de otro pozo.
Podemos decir como decía Karina: “Lo dejo a tu criterio”. Pero Fariña, es un valijero de lujo, un experto en bicicletas y truchadas financieras fue junto a Federico Elaskar fue el que manejó parte de las finanzas de Cristina que estaban en manos de Lázaro. De hecho Fariña y Elaskar le cuentan a Jorge Lanata y a Nicolás Wiñazky toda la verdad de “La Rosadita” porque Báez y su banda le arrebatan la propiedad de esa financiera llamada SGI. Fue lo que en la jerga policial se llama mexicaneada, es decir cuando los ladrones se roban entre ellos parte del botín. Por eso estalla todo y deciden contarle todo a Lanata por televisión. Pero después los amenazan de tal manera que los muchachos se asustaron y recularon en chancletas. Fueron a otros programas de TV y desmintieron lo que dijeron con aquella frase histórica: “Lanata quería ficción y le dí ficción”. Después Fariña estuvo preso dos años por otra causa de evasión y ahí decidió que su única salvación era decir la verdad y pedir una reducción de la pena. La primera vez declaró durante más de 11 horas. Contó todo con lujo de detalles, con números de cuenta, con precisiones de calendarios y domicilios, y eso produjo un avance notable en la investigación conocida como “La ruta del dinero K”. La operación más burda fue transferir 55 millones de euros sucios de las coimas a las guaridas fiscales. Y la más grosera y pornográfica de las situaciones fueron las filmaciones que se vieron de la rosadita, esa cueva del poder donde contaban dinero con máquinas, fumaban habanos y tomaban whisky como los grandes ladrones de las películas. Pero todo era cierto y por eso Lázaro Báez está preso. Y varios de sus cómplices también.
Hay que cuidar al testigo en peligro. Para que otros personajes se arrepientan y colaboren con la búsqueda de la verdad y para que Cristina y su entorno tengan juicio, castigo y condena y devuelvan todo lo que se robaron por la ley de extinción de dominio que ya va a venir.
Parte de los datos que aportó Fariña fueron claves para procesar a Cristina en la causa por las coimas y sobreprecios en las obras públicas.
Fariña es muy difícil de proteger porque es un personaje mediático que hasta generó tendencia con su look malandra ganador. Dijo una vez: “Me subí a una Ferrari y pensé que era Dios”.
Tiene otra causa por la compra en efectivo de un campo en Mendoza por cinco millones de dólares, con billetes físicos como el mismo decía. Los pagó a nombre de Lázaro.
Fariña sabe mucho y por eso hay que cuidarlo mucho. Hay que reforzar su seguridad. Fortalecer su custodia. Dotarlos de la mejor tecnología. No podemos permitir que Fariña muera porque mueren una parte de los testimonios fundamentales de la investigación. Cuando él habló comenzó la etapa Fariña del Kirchnerismo. El último eslabón de la cadena de estafas, coimas y enriquecimiento ilícito desde el estado mediante una asociación ilícita.
Leonardo Fariña fue solo la punta del ovillo. Pero tuvo las dosis de frivolidad y ansiedad por aparecer en los medios suficientes como para dejar todas sus huellas digitales en los expedientes sucios del dinero negro. Esta es la importancia de Fariña que fue detenido, igual que Al Capone, apenas por un tema de evasión impositiva.
Santa Cruz es la provincia donde nació el kirchnerismo y la tierra de los milagros económicos. Exitosos abogados que nunca ganaron un juicio se hacen rápidamente millonarios. Y modestos cajeros del banco provincial como Lázaro por arte de magia se transforman en verdaderos potentados dueños de las mayores fortunas de la Argentina. ¿Será la famosa movilidad social ascendente?
Todos se fueron vivir a Puerto Madero. Es como una confesión de partes. Fariña es la etapa más menemista del kirchnerismo. Fariña cumple y Karina Jelinek dignifica. Y no lo dejo a tu criterio.
De la Rosadita a la Rosada. De la libertad a la cárcel. Cuiden a Fariña. Es como cuidar la verdad.

Macri debe retroceder – 15 de febrero 2017

Los problemas del presidente Mauricio Macri son por ausencia de política. Es una actividad que muchos de los que integran su gobierno no valoran o directamente desprecian. Por eso y por la consecuente falta de comunicación, el presidente Macri comete errores no forzados por los que tiene que pagar un innecesario y alto costo político. No es el único, pero el caso más claro es el del Correo que ahora mismo se está desarrollando y donde el oficialismo corre detrás de los acontecimientos porque le ganaron la iniciativa y tiene que dar explicaciones tarde y mal a Dios y María Santísima.
A esta altura los opositores de todos los palos lograron instalar que en el acuerdo del gobierno de Mauricio Macri con el Correo de Franco Macri hubo aspectos oscuros, licuación de pasivos, privilegios inadmisibles y un gran perjuicio para el estado originado en un claro conflicto de intereses.
No estoy diciendo que esto sea totalmente cierto. Digo que la torpeza, la falta de cintura y experiencia y la subestimación de la política, permitió que esto ocurriera. Ahora ya es tarde para lágrimas y todas las iniciativas que impulsan caen en saco roto y fracasan. El gobierno se metió solito en estas arenas movedizas: mientras más se mueve, más se entierra.
Ayer, Marcos Peña, el jefe de gabinete, anunció en conferencia de prensa como gran solución que el presidente le pedía a la Auditoría General de la Nación que tomara cartas en el asunto ahora mismo y no dentro de un tiempo como suele ser su costumbre. La Auditoria de inmediato rechazó ese pedido. Elemental Watson. La Auditoría no responde ni a órdenes ni a solicitudes del Poder Ejecutivo. Solo responde al Congreso. Pregunta: ¿Antes de anunciar semejante cosa, nadie habló con Oscar Lamberto para asegurarse una respuesta positiva y no dejar al presidente desairado? ¿No piensan dos o tres jugadas de ajedrez hacia adelante? ¿No analizan los comportamientos de los distintos sectores involucrados en cada decisión que toman?
Ahora no tienen otro camino que retirar el acuerdo y dejarlo caer. Empezar de cero. Una vez más deben reconocer el error y dar marcha atrás. Es cierto que se trata de proyecto de acuerdo que todavía debe ser homologado por la justicia. Con más razón entonces. Retirar un proyecto es menos doloroso que retirar un acuerdo. Pero es la única manera de desinflar este globo que infló la oposición pero el globo lo puso el gobierno con su impericia e ingenuidad.
Porque nadie cree que se trate de un intento de corrupción de Macri. Pero esta tarde zafó de un intento de interpelación en el Congreso pedido por los opositores más duros.
Ahora dicen que Juan Pedro Zoni, el fiscal que imputó al presidente Macri y al ministro Aguad es de La Cámpora y de Justicia Legítima y que fue designado en forma ilegítima por Alejandra Gils Carbó. Tarde piaste. Insisto. Los cristinistas que defienden al gobierno más corrupto y autoritario de la historia, siempre van a hacer este tipo de operaciones o intentos de esmerilar la figura presidencial. Tratan de instalar que todos son lo mismo. Que el colosal enriquecimiento y robo de la familia Kirchner se puede equiparar a este error político. Pero, el gobierno, ¿Esperaba otra actitud del kirchenrismo? Así fueron en el gobierno y así siguen siendo en el llano. Por eso el oficialismo tiene que aprender a no darle pasto a las fieras. Insisto: los K inflaron el globo que hace una semana está con títulos negativos en los diarios. Pero el globo amarillo lo pusieron Aguad y su equipo.
Corregir y reconocer el error, tiene un mérito, pero su repetición lo está transformando en un demérito. Algunos ministros que vienen de las empresas y no de la militancia están muy acostumbrados a tomar decisiones casi sin consultar a nadie. Después serán los accionistas los que le pedirán rendición de cuentas al fin del ejercicio. En la actividad pública la cosa es distinta. Todo el tiempo los opositores, los organismos de control y los periodistas están exigiendo transparencia y analizan críticamente cada paso. Son los reaseguros de la democracia. Y en este caso, los legisladores, los organismos del control y el periodismo se enteraron por la denuncia de una fiscal.
Por eso hay que pensar muy bien cada resolución y consultar a todos los involucrados antes y no después, con el hecho consumado.
Le doy un ejemplo bien concreto y actual. Si Marcos Peña y el ministro Oscar Aguad hubieran convocado a los jefes de todos los bloques parlamentarios para plantearles el dilema que tenían y para invitarlos a encontrar una solución consensuada, el tema del correo hubiera sido solo una anécdota. De cara a la sociedad, se podría haber expuesto esta situación tan difícil y dilemática.
1) Si no se llegaba a un acuerdo con el Correo el estado iba a seguir perdiendo plata y se iba a seguir beneficiando a la empresa como ocurrió durante 12 años de kirchnerismo. Por algo Franco se la pasó elogiando a los Kirchner, los asesoró en su vínculo con China y hasta llegó al despropósito de decir que el próximo presidente tenía que ser de La Cámpora.
2) Pero si se llegaba a un acuerdo era seguro que se iba a generar el debate y el rechazo que se generó. Es de sentido común que un padre empresario no puede negociar con un gobierno de un hijo presidente. O peor aún. Dicen que Mauricio cedió sus acciones del Correo a los tres hijos del primer matrimonio. Por lo tanto el gobierno de Mauricio estaba decidiendo sobre una empresa en la que sus hijos son socios.
Hay mil excusas y explicaciones que se pueden dar desde el oficialismo. Pero lo cierto es que si le pedían opinión a los opositores y a los organismos de control antes, seguro que iban a llegar a algún consenso que cerraba toda posibilidad de crítica posterior. Pero no lo hicieron. Como no lo hicieron en demasiadas cuestiones. Y tuvieron que recular demasiadas veces.
Con el tema del feriado del 24 de marzo pasó lo mismo. ¿No le preguntaron la opinión a Graciela Fernández Meijide o a Ernesto Sanz? Se hubieran ahorrado tres días de noticias negativas en los medios. Y le podría nombrar muchas situaciones similares. Pero les doy estas dos como ejemplo. Imaginar escenarios futuros. Compartir costos y beneficios con otros actores. Estudiar a fondo los temas y pedir una auditoría de ideas a otros sectores. Generar acuerdos cediendo parte de sus necesidades como ocurrió con las 100 leyes que aprobaron en el Congreso es hacer política. Puede ser que la actividad esté desprestigiada por tanto corrupto y autoritario que nos gobernó los últimos 12 años. Pero no hay democracia sin política. Y no hay política sin diálogo y sin debate de ideas. La gestión es muy importante para resolver los problemas de la gente y por eso van a ser juzgados en octubre. Pero la política es el arte de que todo eso sea posible.
Hay políticos buenos, malos y regulares igual que empresarios o periodistas. Una forma de gobernar de la mejor manera es buscar la excelencia también entre los dirigentes políticos. El gobierno tiene muchos políticos buenos pero les dan poca bola. De vez en cuando les tiran un pelotazo de 40 metros cuando están asfixiados y los dejen en posición adelantada.
Falta un elemento clave que inclinará la balanza. El oráculo de la ética de Cambiemos aún no se pronunció. Pronto escucharemos que dice Elisa Carrió.
No hay que olvidar jamás a Winston Churchill. Decía que el político se convierte en estadista cuando empieza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.