Videla x 5 – 17 de mayo 2018

Hoy se cumplen 5 años de la muerte del señor de la muerte. Hoy se cumplen 5 años de la muerte del jefe del terrorismo de estado llamado Jorge Rafael Videla. Me parece que la fecha nos puede ayudar a poner las cosas en su lugar y a buscar la verdad histórica para que ese Nunca Más que proclamamos todos los argentinos democráticos se haga una realidad por los siglos de los siglos. Nunca más a las dictaduras ni a los crímenes de lesa humanidad. La peor democracia siempre es mejor que cualquier dictadura. A 5 años del fallecimiento de Videla vale la pena alertar a muchos jóvenes que vacían de contenido y banalizan el concepto de dictadura al acusar a cualquier persona que no piense como ellos de haber sido cómplice o complaciente con la banda criminal que asaltó el poder de la mano de Videla y compañía. La Cámpora marcha por las calles y grita: “Macri/basura/ vos sos la dictadura”. Se trata de una gigantesca mentira histórica que intenta ocultar una consigna certera que va creciendo y que dice así: “Milani/ basura/ vos sos la dictadura”.
Si hay algo del terrorismo de estado de Jorge Rafael Videla y sus crímenes de lesa humanidad que llegó hasta nuestros días es precisamente el ex jefe del ejército kirchnerista, el general Cesar Milani.
Videla murió en la cárcel de Marcos Paz el 17 de mayo del 2013. Tenía tres condenas a reclusión perpetua y fue el máximo responsable del golpe del 24 de marzo de 1976.
Milani está preso acusado de delitos de lesa humanidad. Primero estuvo detenido en La Rioja y ahora en un pabellón especial de la Cárcel de Mujeres de Ezeiza porque el Servicio Penitenciario teme que sea agredido por sus ex camaradas de armas.
Videla es el apellido del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó aquel 24 de marzo de 1976.
Milani es el apellido de la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos en el que nunca creyeron y que siempre utilizaron como escudo para ocultar las miserias del gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.
Los golpistas de Videla, Massera y sus cómplices utilizaron todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.
Hoy, desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”
Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad. El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz.
Milani fue y es el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini, el amigo íntimo de Nilda Garré y el socio de Guillermo Moreno.
Hebe, la comandante de la agrupación cristinista “Madres de Plaza de Mayo”, una vez más, mostró su fanatismo delirante y acusó de “traidora” a Estela Carlotto porque firmó un convenio con la gobernadora María Eugenia Vidal a la que caracterizó como “asesina”. Pero lo más grave es que ninguno de sus compañeros kirchneristas tiene el coraje de decir que Hebe no representa el pensamiento de ellos. ¿O si los representa y dice lo que ellos no se animan? Ni Cristina abre la boca. Los que callan otorgan.
Milani está hasta las manos. Es que lo consideran integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Encima la investigación por la desaparición del soldado Agapito Ledo en Tucumán sigue avanzando a paso redoblado.
Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores. Hay dos causas abiertas con acusaciones de este tipo. En una de ellas, el ex hombre fuerte de los servicios, Antonio Stiuso acusó a Milani en Tribunales de haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Como si esto fuera poco, Milani está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo.
Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como el teniente Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré. Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista. Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. También en democracia violó las leyes y armó un aparato ilegal de espionaje a las órdenes de Cristina. De eso también, ambos, va a tener que rendir cuentas ante la justicia. De ese país del autoritarismo cleptocrático que tanto daños nos hizo.
A 5 años de la muerte de Videla no hay que apostar a la venganza ni al rencor, pero no se puede perder la memoria histórica ni banalizarla. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Ni Videla ni Milani. Nunca más.

Cambiemos, cambió – 16 de mayo 2018

El primer paso para solucionar un error es reconocerlo. Bajarse del caballo de la soberbia y aceptar que hay una dificultad. Y cambiar lo que sea necesario para seguir avanzando. Encapricharse y apelar al autoengaño solo conduce a la multiplicación de los problemas. María Eugenia Vidal dijo que estaban en dificultades. Marcos Peña asumió que el gobierno había bajado un escalón en la credibilidad y el propio presidente Mauricio Macri comunicó en un par de declaraciones que no se sentía dueño de la verdad. Bajo presión y en medio de una tormenta cambiaria de grandes proporciones, Cambiemos, cambió. Tomó decisiones audaces y correctas en lo económico y por ahora consiguió superar las turbulencias y volver a navegar en aguas tranquilas. Otro error sería creer que los problemas de fondo se resolvieron. De ninguna manera. Todavía la inflación, la desocupación y la pobreza son muy altas y el endeudamiento y el gasto público, insostenible por mucho tiempo. Hace meses que algunos dirigentes o periodistas, como es mi caso, veníamos alertando porque la política del gobierno estaba demasiado encerrada sobre si misma y que todas las decisiones estaban en muy pocas manos. En varios planos Cambiemos aparecía aislado, con cierto sectarismo, demasiado confiado en que solo podía resolver los desafíos más grandes que se le venían. Frente a esas enfermedades, la política ofrece dos grandes remedios: abrir la puertas y las ventanas, dejar que se oxigene el pensamiento y en algunos casos también los funcionarios. Escuchar a más gente, sumar más opiniones, ampliar las bases de sustentación del gobierno. Y esa es la buena noticia de las últimas horas. Macri supo escuchar y canalizar ese reclamo. Sumó a la mesa de las decisiones importantes a cuadros que cualquier gobierno quisiera tener en sus filas. Hablo de Ernesto Sanz, un radical que presidió su partido y que fue arquitecto junto a Macri y Elisa Carrió de la construcción de Cambiemos. Por distintos motivos estaba cada vez más lejos y ahora el presidente comprendió que lo necesita cada vez más cerca. Es un hombre inteligente, con estrategia y trayectoria que se puede equivocar como todos nosotros pero que seguramente va a ayudar a que el gobierno se equivoque cada vez menos.
Lo mismo pasa con Emilio Monzó. Conoce el peronismo como la palma de su mano porque en ese universo se formó. Es dialoguista, constructor de alternativas, fabricante de consensos parlamentarios y fue el artífice del armado de Cambiemos en casi todas las provincias argentinas. Encima tiene una gran relación personal con Macri. Pero por distintos motivos, diferencias de criterios o matices, lo fueron congelando y apartando. Pero María Eugenia Vidal tuvo la astucia y la humildad de convocarlo nuevamente al corazón del poder y Monzó, otra vez está en el lugar donde siempre debió estar: colaborando al lado del Presidente y sus principales espaldas.
La presencia cada vez más importante de Fernando Sánchez es clave. Es la mano derecha de Elisa Carrió y, pese a su juventud, es un hombre honrado que tiene cintura suficiente para imaginar nuevos escenario y para anticiparse a nuevas tormentas.
Todas las voces todas. Ese debería ser el nuevo lema de Cambiemos. Además del Si se puede. Porque el Pro es un partido demasiado nuevo históricamente, porque tiene grandes cuadros pero pocos y porque no hay demasiada experiencia en los manejos de una coalición donde conviven por lo menos tres partidos distintos, tres visiones que deben respetarse y enriquecerse con el pensamiento del otro.
Este es el gran cambio de Cambiemos. en los últimos días. Y es muy positivo. Creo que debería profundizarse. Sumar, incorporar, acercar a trabajar a la mayor cantidad y calidad de personas. Solo deben quedar afuera los golpistas y los corruptos del kirchnerismo. Con todos los demás se puede dialogar, acordar, encontrar algún punto en común por más mínimo que sea. Pero el kirchnerismo tiene otros objetivos: destruir al gobierno y a la democracia. Ya lo intentaron desde el poder mediante la instalación de un chavismo K autoritario y estafador y lo siguen intentando desde el llano poniendo palos en la rueda y fomentando el caos y la violencia.
Insisto: un gobierno que no tiene mayorías parlamentarias debe relacionarse con todos menos con los golpistas y los corruptos.
El propio presidente Macri lo dijo con todas las letras: “La sociedad hoy no se divide entre Cambiemos y el peronismo. La sociedad hoy se divide entre los que queremos construir un futuro y los que los quieren destruir”. Gran frase. Impacta por lo clara y correcta.
Ahora sí, parece que ya pasó lo peor. No hay que confiarse y estar siempre alertas. Los especuladores solo entienden el lenguaje del dinero y hay que hacerles perder plata y no pedirle que nos tengan piedad.
Pero que nadie crea que ya se solucionaron los problemas de fondo. La búsqueda de un acuerdo nacional debe ser amplia, generosa y cargada de responsabilidad. Por ahora el gobierno lo quiere para bajar el gasto en el presupuesto del año 2019. Aquí también creo que se queda corto. Tiene que ir más a fondo porque va a ser difícil que los opositores acepten firmar algo que solo solamente un ajuste. Esta crisis abrió una gran oportunidad para cambiar el tablero de la discusión. Sería un gigantesco paso adelante buscar consensos en 5 temas de estado y que se firmen por 4 años. Los dos que le restan a Macri y los dos siguientes que todavía no sabemos a quién le van a tocar gobernar. Ese sería un aliciente para que firmen y se comprometan todos. Los que gobiernan hoy y los que aspiran a gobernar mañana. Temas estratégicos como la energía, la lucha contra la pobreza, las mafias y los narcos y el veneno inflacionario, debería ser parte de una suerte de “Nuevo acuerdo o contrato democrático”. No me gusta llamarle pacto porque suena a componenda. Ni gran acuerdo nacional porque suena a la dictadura de Lanusse. Pero el concepto es ese. Pegaríamos un gran salto institucional y se ganaría mucha confianza entre los argentinos y en el extranjero. Una clase política dispuesta a competir con las mejores armas para gobernar mejor pero que no ponga dinamita en el camino del que le toque gobernar. Hay que apostar a la convivencia pacífica.
Nos acercaríamos mucho a la Republica que queremos. Con los ladrones presos, con la justicia independiente, con la devolución del dinero robado y con el futuro mejor para nuestros hijos. El gradualismo es el único rumbo razonable. No es posible volver a un populismo demagógico que siga imprimiendo billetes con cada vez menos valor. Y tampoco cumplir el sueño de la derecha financiera insensible que no entiende nada de política y plantea despedir a 5 millones de trabajadores del estado. Por ambos caminos iríamos al precipicio institucional. Por eso es correcto que Macri haya ratificado el gradualismo: el paso a paso. Para cuidar a los más débiles y a las instituciones. La paciencia de la ciudanía es un insumo clave. Para eso el gobierno tiene que mantener la política de comunicación que tuvo en esta última semana. Dar la cara, decir la verdad, poner el pecho y explicar todo el tiempo. En la política no hay espacios vacíos. El lugar que unos dejan libre, es inmediatamente ocupado por otros. Y los medios de comunicación son un buen territorio para el debate sano, plural y constructivo. Cambiemos, cambió. Y es una buena noticia.

La caída del imperio K – 15 de mayo 2018

Está pasando algo muy complejo en la Argentina política. La fuerte turbulencia cambiaria impacta de lleno y hace caer la imagen del presidente Mauricio Macri y su gobierno. Pero, simultáneamente ningún liderazgo opositor cosecha esa pérdida y el imperio de Cristina se está hundiendo en el pantano de la corrupción que produjeron durante más de 12 años.
Están avanzando todas las causas que investigan a los funcionarios y amigos del gobierno que más delitos graves cometió desde el estado en la historia democrática y Cristina es la que tiene un futuro más negro y un destino de cárcel como consecuencia de que ella fue la jefa de esas asociaciones ilícitas. Por eso digo que el imperio K se desmorona y comienza a quedar en la memoria colectiva como un nuevo menemismo, es decir con repudio popular y sin posibilidades de volver al poder.
Lo único que puede salvar a Cristina y sus cómplices es un estallido tipo 2001 que convierta a Macri en un De la Rúa, que se escape en helicóptero y con un país en llamas. Y para eso están trabajando todos los días. Para fogonear el caos y el desastre. Para voltear a este gobierno y que no cumpla su mandato como todos los gobiernos no peronistas de los últimos 90 años.
Las últimas imágenes del naufragio muestran a la familia Kirchner procesada, otra vez, por lavado de dinero. Y digo otra vez porque ya están procesados en la causa “Los Sauces”. Pero ahora, el juez Julián Ercolini tomó la decisión contra Cristina, Máximo, Florencia y dos personas que ya están detenidas: Lázaro Báez y el contador Víctor Manzanares. Es producto de las maniobras ilegales en la causa conocida como Hotesur donde mediante alquileres ficticios a modo de coimas los empresarios K devolvían a la familia presidencial los sobreprecios que cobraron en 52 contratos de obras públicas por 46 mil millones de pesos. Hay 19 imputados más, entre ellos el socio de Máximo en todos los negocios sucios, Osvaldo Sanfelice y Romina Mercado, sobrina de Cristina e hija de Alicia Kirchner. Cada uno fue embargado por 800 millones de pesos.
El juez registró más de 15 contratos de compras y ventas de propiedades y terrenos entre la familia Kirchner y la familia Báez. Esto confirma que Néstor y Cristina gobernaron no para los ricos sino para enriquecerse ellos y sus amigos y cómplices.
Como derivación de esta causa tienen que ir a declarar Cristina, Julio Alak, Mariano Recalde y Axel Kicillof. Los muchachos de Aerolíneas contrataron en forma directa desde el estado al hotel de la jefa del estado. Asi es fácil ganar plata y tener al hotel siempre lleno. Pagaron desde Aerolíneas 26 mil habitaciones por 16 millones de pesos y el hotel de Cristina tuvo ocupación garantizada, constante y permanente. No tuvieron ética ni moral ni vergüenza.
Lázaro y Cristobal, los dos pilares empresariales del robo de los pingüinos malandras ya tienen 10 procesamientos por asociación ilícita, lavado y fraude al estado y ambos comparten la cárcel de Ezeiza.
Gerardo Pollicita, como fiscal, acaba de pedir la elevación a juicio oral y público de la causa por los 8 mil millones que hoy son más de 20 mil millones de pesos que la empresa Oil combustibles le robó al estado nacional. Están involucrados Cristóbal y su socio Fabián de Sousa y Ricardo Echegaray, el ex capo de la AFIP sin cuya complicidad hubiera sido imposible concretar esta estafa. Están acusados por “defraudación por administración fraudulenta agravada por haber sido cometida en perjuicio de la administración pública”.
Casi al mismo tiempo y como si esto fuera poco, el juez Javier Cosentino decretó la quiebra de Oil Combustibles y de todas las empresas de Cristóbal. De todos modos, ni siquiera con todos sus bienes alcanzaba para pagar la mega deuda que tienen con la AFIP, es decir con todos los argentinos.
Hasta acá las últimas pésimas noticas para el triángulo de la corrupción que conformaron Cristina y su familia y Cristóbal y Lázaro.
Pero el gerente general, el operador y cajero también está preso y en serias dificultades. Hablo de Julio de Vido. La justicia acaba de negarle la excarcelación por la causa en donde está acusado de haber malversado la friolera de 26 mil millones de pesos en la presunta reconversión de la mina de Rio Turbio. Un grupo de dinosaurios del peronismo congelado le entregó anoche a De Vido la distinción de “Patriota del Pueblo y de la Patria”. Semejante delirio fue recibido por su esposa Alessandra Minicceli quien también tendrá que dar explicaciones ante la justicia en un par de causas. Una de ellas involucra su sociedad con Martha Cascales, esposa de otro patriota acosado por la justicia, Guillermo Moreno.
De Vido está preso pero bien acompañado. Por un lado su cuñado, el Mono Miniccelli, por su rol de conducción en los mafiosos del contrabando de la aduana y por el otro, por parte de lo que fue su estado mayor de la corrupción: el “cartel de De Vido”. Hablo de José López, el de los 9 millones de dólares y el arma en el monasterio y Ricardo Jaime, condenado en dos oportunidades y con juicio pendiente junto a De Vido en dos causas: la de los trenes chatarra y la del horror de la muerte de 52 pasajeros en el tren que se estrelló contra la estación Once.
Y todavía falta la causa Odebrecht. Ahí, don Julio De Vido y sus muchachos dejaron los dedos pegados por todas partes. Tienen que dar explicaciones sobre los 35 millones de dólares en coimas que confesó haber pagado Odebrecht, la empresa más corrupta del mundo. Hay por lo menos tres temas calientes: una obra de Aysa, otra de gasoductos y el tristemente célebre soterramiento del Sarmiento. Además del ex ministro, van a ser indagados varios de sus lugartenientes y personajes como Jorge “El Corcho” Rodríguez que era amigo del hijo de don Julio y varios empresarios, entre ellos Carlos Wagner ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción puesto por Néstor Kirchner en ese lugar.
El ex vicepresidente Amado Boudou está en libertad de milagro. Estuvo preso por una causa menor, pero todavía tiene por delante el caso Ciccone donde intentó apropiarse de la fábrica de hacer billetes y la de enriquecimiento ilícito donde está involucrado parte de su familia y su ex pareja, Agustina Kämpfer.
En la estafa más clara y donde más pruebas hay es en la que hicieron con el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. El juez Ariel Lijo está a punto de procesarlos por una coima de 8 millones que se repartieron entre todas las partes y que se la robaron al pueblo pobre de esa provincia.
No nos podemos olvidar de personajes menores que deben explicar otras cuestiones. Aníbal Fernández el flamante abogado de Cristóbal, tiene que comparecer por el plan Qunita, el Fútbol para Todos y el triple crimen por el tema de la Efedrina, entre otros.
O el propio Luis D’Elía que también goza de una fugaz libertad pero que acaba de recibir la confirmación del procesamiento de sus tres hijos. Todos entraron a cobrar un sueldo como empleados del ANSES y ninguno reunía los requisitos necesarios: se los dibujaron. Amigos son los amigos y a los enemigos, ni justicia.
Falta el ex general César Milani, preso por dos temas gravísimos y que ningún kirchnerista cuestionó nunca. No tienen vergüenza en ocultar que está encarcelado por enriquecimiento ilícito y por violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de estado. Cantan “Macri basura/ vos sos la dictadura” pero si hay alguien que operó en el corazón siniestro de los crímenes de lesa humanidad, ese fue el general que Cristina designó al frente del Ejército con el delirio de convertirlo en una suerte de militar revolucionario y chavista.
La lista de la corrupción kirchnerista sigue. Es muy larga y se desmadró luego de la muerte de Néstor Kirchner. Hoy todos están empujando para voltear al gobierno. Es la única posibilidad que tienen de no ir presos. Pero ya están comprobando en carne propia que el imperio K se cae a pedazos. Todos los días se cae a pedazos.