¿Quién mató a Nisman? – 26 de septiembre 2016

Por supuesto que no puedo probarlo ante la justicia. Pero tengo la profunda convicción de que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado. Creo que se trató del peor magnicidio cometido desde el retorno de la democracia. Alguna vez se lo definió como el muerto Número 86 de la AMIA. Para la colectividad judía, Nisman fue un mártir y no un suicida.
Un héroe. Por eso está sepultado en un lugar de honor en el cementerio y no en los márgenes como acostumbra hacer la religión que considera al suicidio como un atentado contra Dios.
Su ex esposa y madre de sus hijas, la jueza Arroyo Salgado, también cree lo mismo. Que el balazo en la cabeza con que murió el fiscal Nisman se trató de un crimen. El fiscal Ricardo Saenz y muchos de sus compañeros están convencidos también que por personalidad y por lo que estaba planificando, es imposible que Nisman se haya suicidado.
Todos nos manejamos con sospechas, indicios y convicciones que son muy difíciles de probar. Pero Antonio Stiuso, el ex espía preferido de los Kirchner, en su explosivo testimonio acusa directamente a Cristina y sus cómplices de ser responsable por acción u omisión de la muerte que conmovió a la Argentina y al mundo.
El viernes le dije que el fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente.
Es que el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes y después del balazo en la cabeza, los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.
Fue, es y seguirá siendo vergonzoso para la historia la actuación del juez militante Daniel Rafecas que fue funcional al gobierno de turno y no tuvo ni siquiera la dignidad de abrir una denuncia tan grave. La podría haber abierto por un par de semanas y luego desestimarla por falta de mérito o por carecer de seriedad. Pero no se atrevió a contradecir a sus compañeros kirchneristas y mató la investigación antes de que naciera. El fantasma de Nisman también va a perseguir toda la vida al doctor Rafecas aunque haya hecho grandes aportes al estudio del nazismo y el holocausto. Son dos momento y dos situaciones distintas.
Todo nació con el hasta hoy inexplicable volantazo de 180 grados que pegó Cristina y el canciller Héctor Timerman. Pasó de acusar a Irán a pactar con Irán. Pasa de respaldar a Nisman y Antonio Stiuso en su investigación a desautorizarlos, y a exigirles que no se metieran más con Irán y a dejarlos colgados del pincel. ¿Qué le pasó a Cristina? ¿Se volvió loca? ¿Cómo fue que el canciller Timerman resolvió transformarse en un traidor a su pueblo? ¿Uranio enriquecido para su plan nuclear de construir una bomba atómica, millones de dólares, subordinación a Hugo Chávez y Ajmadinejad? ¿Qué fue que los hizo darse vuelta como una media?
Conociendo a los personajes, el testimonio exclusivo de la declaración de Stiuso ante la justicia conseguido por Daniel Santoro da explicaciones muy verosímiles y contundentes.
Son palabras que deben ser certificadas con hechos. Pero si se comprueban, dejan a Cristina, Timerman y otros al borde del juicio por obstrucción de justicia y encubrimiento de terroristas y traición a la patria.
Los kirchneristas dicen que Antonio Stiuso es un mentiroso impresentable que tiene vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos e israelíes.
Puede ser. Yo no pongo las manos en el fuego por Stiuso. Pero Stiuso fue el preferido de Néstor Kirchner. El que se lo presentó a Nisman para que trabajaran juntos. El que le ordenó que lo espiara al Papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires. ¿Qué quiero decir con esto? : que Stiuso no cambió. Siempre fue así: un peligroso topo profesional ligado a servicios extranjeros. Pero no fue amigo de Macri, o de Margarita Stolbizer ni nació de un repollo. Todo el poder que tuvo para extorsionar jueces, disidentes o periodistas fue otorgado por Néstor Kirchner. De hecho, cuando Gustavo Béliz denunció a Stiuso, Néstor Kirchner le soltó la mano y lo tiró bajo un camión. Eyectó de su gabinete a Béliz y se quedó con Stiuso.
En la parte más contundente de sus acusaciones, Stiuso dice que a Nisman lo mataron grupos kirchneristas vinculados a comandos venezolanos e iraníes con el apoyo de antisemitas confesos como Luis D’Elia y Fernando Esteche. De hecho Nisman había sido condenado a muerte por una Fatwa, que es una orden religiosa de eliminar a un hereje o un infiel.
Hace 616 días que Nisman apareció con un balazo en la cabeza y solo se desató un ataque feroz a su figura, un intento de instalar que era un loquito que se suicidó y una guerra de espías sin cuartel.
Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. Stiuso declaró bajo juramento que después del asesinato de un servicio de inteligencia llamado El Lauchón Viale y del ataque a balazos a Javier Fernández, un operador K en la justicia, Alberto Nisman dijo “el próximo soy yo”. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?
Stiuso asegura que el ex general César Milani tenía y tiene los equipos más sofisticados para pinchar teléfonos y computadoras. Y que hubo agencias de inteligencia privadas que fueron contratadas por el kirchnerismo para hacer un seguimiento ilegal de Nisman.
Alberto Nisman tenía miedo que Alejandra Gils Carbó lo echara de su puesto. Ella es la jefa de los fiscales y principal operadora actual de Cristina en la justicia.
No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.
Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina. No hay otra forma de construir el país que soñamos para nuestros hijos. Con la verdad como cimiento. Solo la verdad nos hará libres.

Nisman, la pesadilla de Cristina – 23 de septiembre 2016

El fantasma de Alberto Nisman va a perseguir durante toda la vida a Cristina. Como una pesadilla recurrente. No solamente porque ella fue responsable por acción u omisión de su muerte. También porque el gobierno kirchnerista se comportó en todo momento como culpable. Antes del balazo en la cabeza, los cuadros más disciplinados y feroces del gobierno fusilaron con sus descalificaciones al fiscal que estaba a punto de explicar ante el Congreso de la Nación la acusación más grave que se haya hecho jamás contra una presidenta elegida democráticamente: que ella había encubierto junto al canciller Héctor Timerman y otros cómplices, a los terroristas de estado que ejecutaron el peor atentado de la historia al dinamitar la AMIA y la vida de 85 personas.
El fantasma de Alberto Nisman se potencia cada vez hay una novedad informativa. Y Cristina siempre queda en el banquillo de los acusados. Hoy conocimos el testimonio demoledor de Antonio Stiuso, el ex capo de los espías del kirchnerismo. Denunció ante la justicia que Cristina le ordenó que dejaran de investigar la pista iraní en el atentado a la AMIA. Esto es gravísimo. Porque como bien dice Daniel Santoro si sus afirmaciones son mentiras, se expone al juicio por falso testimonio. Pero sin son ciertas y Stiuso dijo que tiene testigos, Cristina puede ser acusada del delito de obstrucción de justicia. Y eso abre la puerta de un pasillo tenebroso que lleva directo a la traición a la patria y al encubrimiento de los terroristas y a la reapertura de la causa de la denuncia.
En su momento Stiuso, el máximo espía que estaba a las órdenes del matrimonio Kirchner acusó a un grupo vinculado al gobierno de Cristina de haber matado al fiscal Nisman.
Santiago Kovadloff con su profunda sabiduría, escribió que “encubrir un delito de lesa humanidad, también es un delito de lesa humanidad.” Dijo que Nisman y la AMIA “son metáforas quemantes de una deuda moral de toda la Nación” y que si no llegamos a la verdad reparadora de todo lo que pasó “seguiremos siendo un país miserable por haber renunciado a la dignidad. Seremos un país pero no una República”. Como siempre, Santiago plantea que el dilema moral de la Argentina es si vamos a pisotear o nos vamos a subordinar a las leyes.
No menos inquietante es el asesinato del ex policía Héctor Goncalves Pereira. Ayer TN tituló con mucho criterio: “El testigo de la causa Nisman que tenía miedo que lo mataran y lo mataron”. Su abogado reveló que quería declarar todo lo que sabía en calidad de custodio del fiscal muerto. No tuvo tiempo. Está enterrado bajo tierra, igual que Nisman y la verdad. Al ex policía federal le pegaron un balazo en un episodio muy confuso donde participaron presuntos piratas del asfalto.
Lo único que le falta a Cristina Fernández de Kirchner y a sus empleados es profanar la tumba del ex fiscal Alberto Nisman. Esperemos que tengan un poco de piedad y que les quede algo de pudor y no lo hagan. ¿Se acuerda de Diana Conti diciendo vamos a ir con los tapones de punta? ¿Se acuerda de Ignacio Copani colocando a Nisman en las cloacas? El gobierno de Cristina fue exitoso en su ataque previo y posterior a la muerte. El “operativo demolición” sobre la figura de Alberto Nisman logró matarlo por segunda vez y borrarlo de la faz de los titulares de los diarios. A Nisman lo vaciaron de credibilidad utilizando una campaña de mentiras y apelando a algunas verdades sobre ciertos comportamientos de su vida personal que no tenían ni tienen nada que ver con el tema principal. ¿Qué es lo trascendente en todo esto? Se lo resumo en algunas preguntas: ¿Es cierto lo que Nisman denunció? ¿Qué objetivo tuvo esa alianza que tejieron entre la Venezuela de Chávez, el Irán de Admadinejad y la Argentina de los Kirchner? ¿Es creíble que el interés de los negadores del Holocausto era levantar las alertas rojas a los acusados por el atentado a la AMIA y recibir todo lo necesario del plan nuclear argentino y del uranio enriquecido para construir una maldita bomba atómica? ¿Es cierto que Irán puso una montaña de dólares manchados en sangre y los hizo llegar a la Argentina triangulados a través del chavismo como contó un general arrepentido muy cercano a Hugo Chávez? ¿Participaron violentos soldados de Irán en la Argentina como Luis D’Elia y Fernando Esteche que hoy acompañan a sol y a sombra a Cristina en el llano?
Aníbal Fernández llego a proponer que metieran presa a la madre del fiscal. Antes se había preocupado por llenar los medios de fotos de Nisman con mujeres. Querían decir que era un tiro al aire y fue un tiro en la sien.
Marcelo Moreno, el brillante columnista, escribió que los muchachos K utilizaron todos los insultos y descalificaciones que tuvieron a su alcance. Le dijeron de todo a Nisman: “corrupto, turro, sinvergüenza, incompetente, homosexual, loco, títere de un espía, mujeriego, agente de la CIA y el MOSSAD, lavador de dinero, golpista e idiota”. A Nisman le violaron reiteradamente la intimidad de sus computadoras y sus celulares y lo vigilaron y lo persiguieron todo el tiempo. ¿Qué archivos se borraron de sus notebooks? ¿Qué mentiras se incorporaron a sus discos rígidos? ¿Se cambiaron las fechas y los días? ¿Quién colocó tres pendrives en su computadora? ¿Quién dispone de la tecnología para meter un virus troyano en su teléfono y aprovechar para espiar hasta sus conversaciones más íntimas?
No hay dudas que semejante nivel de intervención solo puede ser llevado adelante por un grupo comando de expertos que tal vez sean los mismos que lo asesinaron y armaron toda la escenografía del suicidio para confundir y lograr impunidad.
Elisa Carrió viene insistiendo en que el general Cesar Milani y Aníbal Fernandez fueron parte de todo el operativo encubrimiento. Algunos creen que agentes de inteligencia iraníes estuvieron implicados en el crimen.Tres años antes de su muerte, venían amenazando a Nisman, a su ex mujer y a sus hijas, con un lenguaje típico de los terroristas antisemitas que contaban con mucha información sobre la vida de su familia. Todo el tiempo lo trataban de “rusito descerebrado” y le daban datos muy reservados sobre los movimientos de sus hijas. Eso me lo contó el propio Nisman. Estoy seguro que esos hijos de puta fueron los que lo mataron. Porque la píldora del suicidio no me la trago y no importa lo que diga una justicia atravesada por la grieta abierta por Néstor y Cristina.
Todos nos merecemos saber la verdad. Pero, sobre todo, Alberto Nisman que como el Cid Campeador parece que, aún después de muerto, sigue ganando batallas. Tal vez un día Nisman vuelva y sea millones de verdades iluminando tanta oscuridad. Ese día vivirá en el corazón de los argentinos que quieren un país sin corrupción y sin impunidad. Sin crímenes de estado.

El ocaso de Cristóbal – 22 de septiembre 2016

Dicen que Cristóbal López está profundamente deprimido. Y no es para menos. En poco tiempo se le vino la noche en casi todos los aspectos de su vida política, comercial y personal. El último cachetazo se lo pegó la Corte Suprema de Justicia que decidió que el concurso de acreedores de su empresa Oíl Combustibles se tramite en Capital Federal. Cristóbal quería que eso ocurriera en Chubut donde es una suerte de Señor Feudal y tiene una justicia amiga y adicta. Al Zar del Juego, del petróleo y del choreo se le acabó la suerte en los negocios y al parecer, también en el amor. Dicen las revistas del corazón que fue abandonado por su bella novia la modelo Ingrid Grudke. La que a su vez fue la causante de la separación de la madre de sus hijos. Y lo cuento no para meterme en la vida privada de nadie, cosa que no me gusta. Tiene valor periodístico porque hay mucha plata pública, de todos los argentinos, que va a entrar en juicios, divisiones de bienes y reclamos varios. Lo mismo que la crisis de su sociedad con Fabián de Souza que ya generó varias peleas y cierres de medios de comunicación con el consecuente despido de alrededor de 300 periodistas que se tragaron la píldora del proyecto nacional y popular y ahora quedaron colgados del pincel.
Encima Margarita Stolbizer le pidió al ministro de Energía, Juan José Aranguren que haga una urgente auditoría sobre las mejores áreas petroleras de la provincia de Santa Cruz y en algún caso de la Argentina. Cristina le adjudicó la mitad de ese tesoro enterrada a Lázaro y la otra mitad a Cristóbal. Con el falso relato nacionalista de favorecer a las empresas locales quedaron afuera las petroleras más grandes del mundo y ganaron los amigos, testaferros, cómplices y socios de la familia Kirchner. Ladriprogresismo. Antimperialismo mentiroso como escudo de la mega corrupción de estado.
Tal como es su costumbre, la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:
” Me produce asco moral tanta impunidad” e impulsó una investigación por el delito de asociación ilícita con Cristina como jefa, Cristóbal López como principal beneficiario y con la protección y complicidad de Ricardo Echegaray y Martín Sabbatella. Carrió piensa y piensa bien, que tanto los jefes de la AFIP y el AFSCA permitieron operaciones claramente ilegales por obediencia debida a Cristina.
Lo más grave es que Cristóbal se quedó con 8 mil millones de pesos de todos los argentinos. Una insolvencia fiscal fraudulenta multimillonaria, como dice la AFIP actual.
¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oíl vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era suyo y con ese capital hizo inversiones que hicieron crecer su imperio. Se financió con el dinero de los más humildes mientras la AFIP armaba la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.
Así de sencilla y repugnante es la maniobra que indigna. Así de privilegiados fueron los socios de los Kirchner. Así cualquiera se hace un magnate. A los amigos todo, a los enemigos ni justicia.
Creo que se cebaron con el negocio fácil. Se pasaron de rosca con el truco y que por eso el monto llegó a la cifra sideral de 8 mil millones de pesos. Se sintieron impunes y pensaron que si Daniel Scioli ganaba las elecciones, podían seguir la misma joda e incluso incrementarla.
Ojalá que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Es una cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos. ¿Se da cuenta de la montaña de billetes de la que estamos hablando? Con esa plata de todos, Cristóbal se financió para comprar medios de comunicación que atacaron a los que no pensaban como Cristina. Esos medios hoy están en crisis y en dificultades para pagar los sueldos. Pero siguen haciendo lo mismo desde un canal de cable y una radio a las que transformaron en un aguantadero de extorsionadores profesionales y relatores del relato K disfrazados de periodistas.
Veamos como hizo la mega fortuna Cristóbal. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032. ¿Se entiende? Durante 16 años más, Cristóbal va a explotar esa timba que produce ganancias millonarias. Cristóbal también intentó fundar un casino en Miami. Le duró poco la aventura. Sin protección del kirchnerismo el emprendimiento se cayó a pedazos. Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica. No les alcanza la vida para contar el dinero que se robaron.
Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo así como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes emancipadores perseguidos por la ultraderecha y la reacción.
Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.
Ojalá dentro de poco tiempo Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Los argentinos decentes que nos rompemos el lomo trabajando hoy nos sentimos humillados. Una vez más se burlaron de nosotros y nos mojaron la oreja. Una vez más el asco moral lo sentimos todos. La justicia parece que se puso las pilas y avanza. Se viene la noche y el ocaso de Cristóbal.